"Es una día despejado por la mañana, es un despertar como cualquier otro este verano. Durante las primeras horas el día era normal, sin embargo la impaciencia en mi crecía constantemente debido a tu pronta llegada, pasaban las horas y aún no podía verte, fue un tiempo casi interminable. Ese bus estaba repleto, todos bajaban y se encontraban con sus seres queridos, ya no podía aguantar el poder verte, cuando bajabas no sabría explicar del todo bien esta sensación mi única reacción fue abrazarte lo más fuerte que pude. Había pasado ya casi un año sin vernos, sin embargo luego de unos instantes todo ese tiempo desapareció, toda esa distancia entre nosotros parecía desaparecer. El tiempo contigo era lo más maravilloso que he vivido, cada paso que dábamos a la orilla del lago, cada una de las gotas de agua que salpicaban en nuestros juegos, son momentos que atesoraré siempre. Las horas pasaban mientras todo se volvía mágico; durante el atardecer era como si todos los rayos de luz comenzaran a apagarse en tu silueta donde poco a poco comenzaba a brillar la luna llena de aquella noche. En la cabaña, nuestra conversación continuaba, no parabamos de hablar sin embargo ya era tarde y parecias cansada por tu viaje, era mejor llevarte a tu cuarto y dormir. Ya no iluminaba nada más que la luz de luna, la lujuria en mi ya era imposible de detener. Por tu espalda, un pequeño beso furtivo, una respiración calida y suave que cada vez se hacía más intensa mientras aquellos besos subian lentamente desde tus hombros hasta tu cabeza, unas manos que tierna y calidamente tomaban tus caderas para evitar que pudieras voltearte. Poco a poco, llevando mis manos a tu vientre. Lentamente el ambiente se hacia más calido, más intenso, más salvaje. Nuestras ropas se encontraban en el suelo, los besos se transformaban en pequeños mordiscos, tus manos rasguñaban mi espalda, nuestras respiración ya no era calmada, era fuerte, nuestras miradas no eran de ternura, solo de deseo incontrolable... Días como aquellos son los que atormentan mi memoria, días que no volverán pues yaces frente a mi fría, mis lagrimas brotan cada vez más y más, no pensé que este día podría llegar. Gracias por darme lo mejor de tu vida, pronto volveremos a vernos."
domingo, 29 de junio de 2014
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